Reivindico nuestro liderazgo

Propongo elegir o revisar sin demora quiénes queremos ser en este momento en el mundo y para qué.

Llevo unos años dedicada a aplicar(me), a compartir y a difundir un concepto de liderazgo que hoy quiero reivindicar aquí por partida doble.

Vivo y trabajo como líder: entiendo el liderazgo como una manera consciente, intencionada, creativa, inspiradora y trascendente de estar las personas en relación, cada una consigo misma, con las demás personas, con nuestros entornos, con el mundo, con la vida. El liderazgo así definido tiene que ver con nuestra capacidad de elegir quiénes queremos ser en nuestro paso por la vida y de decidir para qué queremos serlo al servicio de algo que impregna nuestras relaciones.

Reivindico por un lado la palabra liderazgo para esta definición, y me alejo con ello de su uso más generalizado en ámbitos que van desde el deporte hasta la guerra pasando por la política o el management. Tengo la convicción de que como líderes lideramos nuestra vida y la ponemos al servicio de aquello que valoremos como esencial en y para las personas.

Por otro lado precisamente afirmo que, como personas, tenemos la capacidad, aunque no siempre la oportunidad, de elegir quiénes queremos ser como líderes y de decidir hacia dónde queremos dirigir nuestro impacto. Generar más oportunidades para el liderazgo y seguir despertando la consciencia de quienes las tenemos de partida es mi trabajo y mi propósito.

Sé que la cuestión merece detenerse en ella un instante y considerarla, alerta toda nuestra capacidad de percepción. Porque en el mundo las dinámicas se aceleran cada día más. Y porque el horizonte hacia el que nos llevan nos manda señales  inequívocas de que hacen falta muchas y muchos líderes conscientes que elijan para qué lo quieren ser en este momento.

Magalí Martínez